La nueva Ley de Bienestar Animal que acaba de entrar en vigor incluye numerosas novedades, y entre ellas una poco conocida: a partir de ahora no se puede dejar al perro atado a una farola o un árbol en la acera mientras estamos haciendo las compras en una tienda.
En cambio, se permitirá, a discreción del dueño del establecimiento, que los perros, gatos o hurones puedan entrar en aquellos locales donde no se manipulen alimentos.